13 junio 2018 - 20:08

Un E3 de pirámide invertida

Microsoft ha vencido sin que nadie se lo esperara por primera vez en muchos años
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Para los que ya peinamos canas y hemos venido en otras ocasiones a Los Angeles para el E3, la sensación este año es cuando menos extraña. Esto se debe en parte a una mayor masificación, cada vez son más los medios y aficionados que se agolpan a las presentaciones de los publishers, lo cual no se puede discutir. Pero más allá de esa sensación de falsa democratización, se palpa una inequívoca impresión de que bien sea por la altísima demanda de nuevos e impactantes títulos o porque el rodillo de la expectación alcanza a todos, lo cierto es que cuando se asiste a las presentaciones es imposible no percibir que nos están dando un plato de sobras o de aperitivos vacíos, como se prefiera.

Lejos quedan aquellos E3 que probablemente solo han existido en la nostalgia recalcitrante pero en los que cada uno de los asistentes podía sentirse parte del todo, de la industria y ¿por qué no? Un poco dentro de la magia. Estoy un poco cansado de que con cada E3 se escuche que “este es el peor E3 que ha habido” pero lo cierto es que aunque “peor” quizá no es la palabra adecuada, algo de esto hay.

Así pues y delirios aparte, vamos a echar un ojo a las presentaciones a las que hemos asistido y pongamos encima de la mesa lo que se ha presentado.

Electronic Arts

Fotografía vía Sergio Benet

Electronic Arts nos deleitó con lo que quedará para los asistentes como el mayor ejercicio de caos en un E3 desde que se recuerda. Al margen de colas al sol interminables y un recinto al aire libre desgarbado y desperdigado, las presentaciones se basaron en las franquicias que han catapultado a EA como uno de los mayores editores actuales.

FIFA y Madden son sus baluartes y pese a que no hubo realmente novedades importantes a las que agarrarse, sí nos dejó ese punto de renovación que trae cada entrega. Mención aparte merece NBA, que EA se finiquitó con un video de 20 segundos, porque la franquicia está en coma y parece que los artistas electrónicos no tienen prisa porque se despierte.

El nuevo Unravel añadió algo de gracia con su segunda parte que pretende reivindicar un juego no suficientemente bien ponderado pero que quizás se mueve más a gusto en un formato indie que en una presentación de EA. Aún así le echaremos un ojo.

Dicho esto, fue sin duda Anthem el centro de la conferencia y aunque el título de Bioware es cualquier cosa menos nuevo (se presentó en la pasada edición del E3) es uno de los grandes señalados. El extraño MMO mezcla de shooter y aventura llegó el año pasado deslumbrando a todo el mundo como un soplo de aire fresco, mundo abierto, combate con armaduras voladoras y un impresionante apartado gráfico. Lo que entonces no fueron más que buenas intenciones y un poco de gameplay se ha transformado ya en un sólido juego que probablemente sea uno de los grandes lanzamientos de este E3. Habrá que esperar a febrero para disfrutarlo, pero esperemos que merezca la pena.

Microsoft

Fotografía vía Sergio Benet

Los chicos de Redmond tenían mucho que demostrar en este E3 porque lo cierto es que si miramos a los tres últimos años, su cuenta está en números rojos con respecto a su principal competidor. Para empezar, cabe destacar que con la nueva Xbox X, se aprecia un claro propósito de enmienda y de hacer las cosas mejor. Xbox One ha sido una consola de escalofrío y los movimientos llevados adelante se antojaban tímidos ante Sony, al lanzar juegos exclusivos de muchísima calidad contra los chicos de la M que apenas podían hacer nada. Amén de esto, también cabe destacar que Playstation VR ha supuesto un valor añadido y esto ha sido una guerra en la que Microsoft no ha querido ni entrar, así pues, toca remontada.

Ni más ni menos que 15 juegos han presentado y la sensación en general es de dejar atrás una época oscura.

En la presentación pudimos ver títulos de terceros pero también bastantes propios ciertamente prometedores.

Un buen ejemplo es el nuevo Forza que rompe la cuarta pared de los juegos de conducción habituales con un título de mundo abierto en el que todo cambia, desde las estaciones hasta los escenarios. Las hojas de papel comenzaron a caer desde el Microsoft Theater y con ellas empezaron a volar las imágenes de lo que se puede convertir en un referente en el futuro de los juegos de velocidad.

La gente esperaba grandes titulares y estos llegaron también como Gears of War 5. Si se es totalmente sincero y desde mi subjetividad, GoW 5 se mostró absolutamente carente y desangelado. Un juego en forma de «femboot» que no parece aportar nada al margen del cambio de protagonista, aun así, es necesario darle una oportunidad.

Bethesda

Fotografía vía Sergio Benet

Los chicos de Bethesda saben montar un buen espectáculo, está claro y solo por eso ya merece la pena ir a sus presentaciones. En este caso pudimos ver algunos de los juegos que nos traerá este curso y particularmente me resulta probablemente el mejor catalogo de lo que se ha podido ver hasta ahora.

Rage 2 debutó hace unas semanas cuando Wallmart Canadá lo sacó del armario a la fuerza, pero hasta ahora no habíamos podido ver el juego en mayor detalle. Un shooter de mundo abierto divertido, delirante y profundo es la carta de presentación de un juego al que le tenemos ganas.

Fallout 76 saltó a la palestra como una precuela de la conocida saga y a falta de ponerle las manos encima, parece que es un poco más de lo mismo pero mucho más y eso no está nada mal. Un mundo enorme, opciones de construcción de edificios y cientos de horas de juego.

Con Blades, la franquicia The Elder Scrolls se abre al mundo de los móviles que cada vez toma mayor protagonismo, una interesante iniciativa que estará disponible en otoño.

Llegados a este punto comienzan los verdaderos «purasangre».

Starfield es la primera franquicia nueva que Bethesda lanza en 20 años y poco pudimos ver al margen de saber que es un juego para la próxima generación. Si nos preguntan a nosotros, creemos que los tiros van por un TES futurista, pero es pronto para saberlo.

Con el deposito de hype bien lleno, faltaba la guinda del pastel, The Elder Scrolls 6. Nada se pudo ver de este juego que tardará años en llegar, pero el lanzamiento ya es oficial, solo nos queda esperar.


Autor de la segunda parte: Miguel Casquero

Square Enix

Captura de pantalla vía Square Enix

Square Enix nunca ha sido protagonista por sus grandes anuncios, pero sí es una compañía que ha llegado a nuestros corazones por sus sagas inigualables como Final Fantasy, Dragon Quest o Kingdom Hearts. Este E3 no ha sido menos y ha completado una vez más las expectaciones más profundas de los jugones... aunque quizás se ha quedado corta con respecto a otros años.

De Final Fantasy ha llegado una sorpresa en forma de colaboración con muchos, muchos monstruos. El título de Monster Hunter acompañará a Final Fantasy XIV y lo hará con más acción que nunca.

Se pudo saber, por fin, que Dragon Quest XI llegará a PC y PS4 a partir del 4 de septiembre para ponerse así a la altura de Japón. Como en los títulos de esta característica, no es extraño que sea de esta manera, pero sí que esta noticia podrá satisfacer a los más acérrimos de la saga.

Shadow of the Tomb Rider será un juego más en su clasicismo: acción frenética con salvación constante. Entretenido para el que le guste Lara y sus decisiones con toques de sigilo, algo de caza y puzzles.

Una de las grandes noticias de esta conferencia fue la colaboración de Platinum Games, creadores de Bayonetta y Nier: Automata, con Square Enix para sacar Babylon's Fall al mercado. El título promete mucho en pantalla y fuera de ella, porque la acción llegará desde el monitor hasta el mando del jugador. No se sabe mucho en demasía.

Octopath Traveler llegará en julio, dentro de nada, a Nintendo Switch. No tenemos mucha curiosidad al respecto, pero su dibujo y uso de la iluminación llama demasiado la atención.

Dos de las sagas más esperadas de Square Enix son Kingdom Hearts y Just Cause. Una pena no anunciar nada especial de ambos, puesto que se pudieron ver en otras conferencias, pero sí dejó en el tintero que tendrá más enfoque hacia la Inteligencia Artifical en el segundo y muchas, muchas explosiones.

La incógnita la tiene The Quiet Man. El nuevo juego presentado para PS4 y PC es una especie de aventura cinemática que pretende enganchar al espectador, con más detalles en agosto. Aunque la combinación de ruido y silencio pueda quedar muy bien, se me antoja interesante ver si esto marcará un antes y un después o se quedará en un simple chof.

Ubisoft

Captura de pantalla vía Ubisoft

Apuesta sobre seguro. Con eso se podría definir lo que hemos podido ver de Ubisoft, una de las presentaciones más previsibles pero no por ello mala. Ubisoft vino poco después de Square Enix y no dejó mucho tiempo para la respiración, pero sí permitió disfrutar de a lo que se venía. No dieron más de lo que podían, pero ofrecieron lo suficiente.

Después de un paso por Egipto, esta vez toca Grecia. en Assassin's Creed Odyssey tus griegos hablarán inglés con acento eslavo... nada nuevo, a decir verdad. Pero sí que será interesante el hecho de poder seleccionar el género y una mayor presencia si cabe de la mujer en la saga.

The Division no funcionó lo bien que se esperaba, pero la cinemática del segundo sí parece haberlo hecho. El vídeo presentado en el E3 nos ha fascinado sobremanera y, si el juego consigue lo mismo (no ser el efecto Watch Dogs, vamos), se trata de la personificación del caos perfecta. The Division 2 ya espera jugadores en su beta abierta.

Skull & Bones y Beyond Good & Evil 2 son dos claros ejemplos de lo que el jugador de Ubisoft busca. Acción con una perspectiva abierta y la continuación de mecánicas ya muy asentadas en la empresa. Sin embargo, habrá que esperar para poder jugarlos porque a ambos parece que les queda tiempo para ser refinados.

Donde nos ha roto realmente Ubisoft ha sido con Starlink... y ¡Star Fox! Nintendo ha cedido al carismático personaje para representar al nuevo juego y por ahora, solo queremos jugarlo cuando salga.

Bonito detalle de Ubisoft al permitir que todo el mundo pueda jugar a For Honor debido a la salida de Marching Fire, que esta vez trae a más chinos al terreno de juego. Divertido, sencillo, pero no para toda la familia.

Por último, además de la salida de Trials Rising que llamará a los aficionados de las motos y Transference con los de Realidad Virtual, así como un DLC llamado Donkey Kong Adventure para Mario + Rabbids Kingdom Battle, lo que llama la atención para nosotros es el esfuerzo que lleva Ubisoft realizando un tiempo para que Rainbow Six: Siege se convierta en esport.

Sony

Captura de pantalla vía Sony

Siempre se espera mucho de Sony y no suele decepcionar. Después de mover el escenario en varias ocasiones para adaptarlo a la salida del nuevo The Last of Us Part II y de acompañarlo con música adecuada, la vieja compañía nipona no deja indiferente a nadie. Microsoft parece haber dado un paso adelante, pero los jugadores de PlayStation tampoco están tristes.

La razón ya expuesta: The Last of Us Part II. Más allá de una intro conmovedora y una Inteligencia Artificial extraña, llama mucho la atención la precisión con el detalle lumínico. Naughty Dog nunca falla en este aspecto y ha podido presentar un poco del juego. Una pasada. Tendremos que esperar, pero valdrá la pena.

Ghost of Tsushima tiene el corazón ganado de los que combinan acción con historia. Con un contexto muy interesante que mezcla mongoles, chinos y katanas, el juego luce demasiado bonito. El combate parece muy entretenido y no deja indiferente a nadie. Personalmente, quizás la historia puede llegar a ser lo mejor del juego por lo que lo rodea, pero gustará a todos por igual.

Remedy ha vuelto con control, un juego de su tinta y puño. No se sabe casi nada del mismo además del vídeo mostrado, por lo que solo se puede esperar que siga el estilo de Quantum Break.

Resident Evil 2 vuelve con el mismo claroscuro de siempre pero con más miedo que nunca. Personalmente, no lo jugaré por miedo a marearme constantemente con la abundancia de sangre, pero para los amantes del género debería ser una obligación probarlo y recordar viejos tiempos.

Nioh 2 y Spider-Man han tenido dos efectos contrarios: uno no muestra nada y el otro demasiado. Del primero solo se sabe que será una secuela casi, a no ser que seas muy detallista, mientras que del segundo se han podido ver hasta siete minutos de juego... además del post-show con nuestro favorito protagonista saltando de pared en pared. Pinta entretenidísimo.

Queríamos cerrar esta pieza pregúntandole a Kojima qué busca exactamente con Death Stranding. Nada más.

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