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Si pestañeas te lo pierdes

Invictus Gaming fue una de las primeras organizaciones en la historia del League of Legends chino y, tras muchos años de incertidumbre, vuelve a nuestras pantallas más fuerte que nunca

Fotografía vía Garena

Publicada ya la pieza, me di cuenta de que se me había olvidado realizar la clásica introducción familiar. No es casualidad: casi que prefiero haber olvidado lo que sucedió hace tres años, la última vez que la tía Francisca decidió con innovar con un pato al horno… que acabó pareciéndose más a carbón que a comida.

He querido ignorarlo porque este año dice que va a hacer cordero con patatas. No sé, el cordero es más difícil de fallar en los tiempos, pero aun así como que no me fío… ¿sabes? A ver, está muy bueno, sí, pero lo hace Francisca. Todos sabemos que aunque sea imposible de fallar y el plato esté buenísimo, solo porque lo haga Francisca no nos hemos de fiar.

Ese, señores, es el trato que está haciendo la comunidad hacia Invictus Gaming. Los mismos espectadores que no han visto ni un solo partido de la liga china en todo el año y se dignan a comentar sobre los equipos basando sus argumentos en lo que sucedió hace tres años. ¡Basta ya! Si IG se estampa contra un muro, que por favor sea por alguna razón coherente. No por la «motito china».

Todo buen ejército tiene un mejor general

Fotografía vía Riot Games

Hubo una época en la que China estaba dividida. Por regiones, como se está intentando forzar en la actualidad, pero no por conferencias. En aquel momento, el norte de China estaba representado por World Elite, un equipo que como bien su nombre indica nació para llevar el país al plano internacional. En el sur, Invictus Gaming, un conjunto con varios jugadores de Hong Kong y del Cantón que fue comprado por el hijo del multimillonario Wang JianLin y renombrado para establecer una nueva esencia.

Aquel IG tuvo mucho éxito regional y se estableció rápidamente como una dinastía junto a sus vecinos del norte. La violenta pero dominante clasificación al Campeonato Mundial de la segunda temporada y la caída frente a Moscow Five dejó una sensación de que este club lucharía durante mucho tiempo. Lo tenía todo: recursos, una base de aficionados y títulos.

De hecho, en la edición inaugural de una liga regular china, la LoL Pro League, Invictus Gaming consiguió el título de campéon. Pero su gran estrella, Liu «PDD» Mou, no iba a durar para siempre. Después de un año y medio de decadencia sin conseguir mayores hazañas, el top se retiró y solo Liu «Zz1tai» Zhi-Hao (actual miembro de Royal Never Give Up) y Ge «Kid» Yan continuaron el legado. 

Fotografía vía Riot Games

2015 fue una inversión absoluta en las tendencias de la escena china. Invictus Gaming fue un reflejo de la misma, al adquirir tres de los mejores coreanos en su momento y conseguir la clasificación al Campeonato Mundial. Sí, Lee «KaKAO» Byung-kwon y Song «Rookie» Eui-jin no fueron capaces de llegar a ninguna final, pero sin duda renovaron la emoción en la liga por aquella organización (en su momento) del sur.

Aun así, hay una persona escondida tras los focos que, durante estos últimos tres años, ha hecho crecer a Invictus Gaming. La falta de un tirador solvente, junglas incosistentes y apoyos de vergüenza han sido problemas durante meses, pero en algunos momentos clave se veía el reflejo del buen hacer de Won «Mafa» Sang-yeon. El entrenador coreano ex KT Rolster Bullets se ha ganado una fama espectacular en la región por ser capaz de ganar una partida desde el banquillo con diferentes tácticas. Mafa solo necesitaba buenos jugadores.

Esos titulares fueron llegando poco a poco. Ya en 2016 se hablaba de un futuro factor desequilibrante en Yu «JackeyLove» Wen-Bo, tirador que no podía debutar por ser extremadamente joven (aunque si jugó torneos de pretemporada). En 2017, la incorporación de Lee «Duke» Ho-seong y Kang «TheShy» Seung-lok fue aportando más valor y estabilidad, así como el jungla que venía de categorías inferiores Gao «Ning» Zhen-Ning se adaptó rápidamente. 2018 ha sido una explosión brutal de dominio aplastante, solo escondida por la existencia de Royal Never Give Up. 

La apisonadora se puede encallar en una trinchera

Fotografía vía Garena

En la historia de la humanidad, muchos grandes imperios han surgido en cuestión de decadas, incluso años. El tercer Reich alemán, la invasión de los mongoles o las conquistas napoleónicas son ejemplos de que no todo tiene que cocerse a fuego lento. Todos estos mastodentes de la guerra comparten un mismo símbolo de identidad: una estrategia sublime llevada a lo absurdo para gobernarlos a todos. Por eso mismo también cayeron, en parte.

El caso de Invictus Gaming se puede argumentar como una mejoría que ya se veía venir a finales de 2017, pero sin duda ha sido este año donde ha explotado. El estilo del equipo es algo único en el mundo, recuerda mucho al SK Gaming de principios de 2015. Una sola filosofía que le ha llevado al conjunto chino a quedar primero de forma aplastante, tras ceder solo una serie en la fase regular tanto en primavera como en verano, pero también a sucumbir contra Royal Never Give Up.

Aun así, en ambas ocasiones fue por un 3 a 2 y se puede achacar a momentos débiles de ciertos jugadores provocados por los nervios. El origen de todo este Invictus Gaming gira alrededor de que tiene jugadores espectaculares en fase de calles. TheShy, Rookie y JackeyLove son, en la actualidad, auténticos tanques de guerra en la «Blitzkrieg» china.

Fotografía vía Riot Games. Nota del autor: no, no es un error, es Duke.

Todas las líneas de Invictus Gaming empujan sin cesar en los primeros minutos de la partida. Sin excepción. Jayce es el símbolo perfecto de este estilo, un campeón que pueden mandar tanto a medio como a top. Una vez extraida una ventaja por fuerza bruta, ya sea por superioridad de súbditos o con alguna emboscada de Ning a un enemigo que intenta denegar más que su rival, varios miembros de IG se juntan alrededor de una torre para asediarla pero siempre manteniendo una amenaza de un futuro Teleportar por la presión de alguien en la otra parte del mapa.

Ning y Baolan funcionan como ejecutores. Los tres hacedores de daño no necesitan protección, puesto que son una triple amenaza autosuficiente con cadena de masas en casi todas las partidas. Esto libera mucho al jungla y al apoyo en los asedios, una libertad que aprovechan para realizar iniciaciones drásticas, escaramuzas muy tempranas o bloquear el paso a la jungla por el enemigo.

Irónicamente, JD Gaming fue un equipo que sacó a la luz mucho mejor que Royal Never Give Up las debilidades de este sistema. Es previsible que todos los miembros de Invictus Gaming estén adelantados y, si se tiene constancia de qué zona del mapa está cubriendo Ning, la otra es muy fácil de emboscar y generar un agujero. Rivalizar en fuerza bruta no es fácil, pero destruirla antes de que sea un problema sí es más sencillo.

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Fotografía vía Riot Games

Rookie es algo más que el mejor jugador de Invictus Gaming. Mientras que en otros equipos ha habido muchos coreanos a lo largo de estos últimos tres años, ninguno de los extranjeros se ha alzado como capitán. Rookie aprendió chino desde el primer día, se ha familiarizado como el entorno y es una auténtica máquina de matar sobre la Grieta del Invocador.

Zoe, Ryze, Orianna, Syndra… al medio le gusta controlar todo lo que pasa alrededor de la calle central. Normalmente suele ser el primero de su equipo en sacar ventaja por fuerza bruta, la cual aprovecha para trasladarla a otros lados y montar los tan deseados asedios. Rookie ha tenido algún que otro momento malo desde que llegó a IG, pero en general siempre ha sido un jugador demasiado desequilibrante y esta edición de verano ha sido condecorado por la liga como el MVP.

En su momento era un crío cuando consiguió ganar en Corea con KT Arrows, pero ahora además tiene el temple de un experto. Otros compañeros de equipo a veces se desposicionan y fallan por falta de experiencia, pero Rookie nunca deja el timón del barco. Sería titular en cualquier conjunto del planeta, incluido SK Telecom T1, puesto que es difícil debatir que haya alguien mejor en su posición a día de hoy. 

Los primeros días serán importantísimos

Fotografía vía Garena

Con todo el pretexto de este año y ser la escuadra que más difícil ha disputado una serie frente a Royal Never Give Up, lo lógico es pensar que Invictus Gaming debería pasar como primera de grupo sin discusión. No obstante, solo dos de sus jugadores saben lo que es competir a este nivel antes y su estilo tan marcado puede ser fácil de preparar.

Si Invictus Gaming no cae contra Fnatic como ya hizo en 2015 y vive alrededor de las expectativas que se han generado, este equipo puede hacer temblar a cualquiera. Tiene las cosas claras y aprieta el gatillo desde el primer minuto, pero tampoco decae demasiado al pasar los minutos en batallas grupales. 

Sea como fuere, habrá entretenimiento. Invictus Gaming no es un equipo pasivo en ninguna instancia y, aunque pueda bajar su nivel, su forma de jugar hará que sea demasiado divertido ver los encuentros. El grupo D promete sangre, sangre que Rookie lleva esperando mucho tiempo. Al medio solo le falta una buena imagen en un torneo internacional y este es su momento.