Sin categoría

La narrativa impera cuando el resultado es predecible

Ante una jornada en la que los resultados deberían estar decantados, hay que echar un vistazo atrás para ver cómo se ha llegado a esta situación

Fotografía por H. Amorós vía LVP

A veces no miramos las historias que nos rodean. Nos juntamos alrededor de una hoguera artificial, en ese campamento que llamamos Twitter en el que vociferamos nuestras opiniones sobre lo que nos rodea, pero hemos perdido la costumbre de contar esos cuentos que escondían a los niños tras sus sacos de dormir por miedo, ambición o tristeza. Todo es debate, nada es leyenda.

Pero existen. Esas historias vuelven cada lunes con Superliga Orange, con League of Legends, con jugadores como Oskar «SelfMade» Boderek, Miguel «Hero» Fernández (AKA Miguelón, tocayo) o Fernando «Nandisko» Peñalba. No obstante, no se nos muestran. Solo pequeños gestos de grandeza, como el del jungla de Dragons en la entrevista pospartido de la pasada semana, realmente dan indicios de que hay algo detrás mucho más grande.

Orgullo, trabajo, esfuerzo… son palabras insulsas si no se aportan con algo más. Los hechos son los que son: unos están más abajo y otros más arriba. No podemos cambiar eso. Pero sí podemos modificar la forma de contarlo. Esta previa no va a ser como ninguna de las otras. Un día duro lleno de trabajo ha llevado a esta locura. Esta tarde, a las 19:30, vuelve el show del que todo el mundo habla pero nadie cuenta.

La garra contra la paciencia

Fotografía por H. Amorós vía LVP

Entre KIYF y MAD Lions hay un griego, un alemán, un sueco, un rumano, un checo, un polaco, un portugués, dos eslovenos y tres españoles (Si contamos Murcia como un estado independiente, pues uno más). Un total de nueve nacionalidades distintas, pero un mismo idioma con un único objetivo: una eficiente comunicación para tomar las mejores decisiones en tiempo récord.

La carrera de fondo la tiene ganada MAD Lions. El bloque principal del equipo lleva más de un año y como conjunto al completo varios meses de ventaja con respecto a KIYF. Además, individualmente el renombre de jugadores como Jorge «Werlyb» Casanovas y Juš «Crownshot» Marušič en la escena europea desequilibra demasiado la balanza.

Mas KIYF no se rinde nunca. El empate frente a unos leones en un momento bajo que sacó en la primera vuelta se suma a una alargada secuela de inverosimilitudes provocadas por la organización, desde aquel clasificatorio a Challenger Series que arrancaron al ThunderX3 Baskonia predecesor de este MAD Lions hasta su perseverancia con cambios temporada tras temporada. A estas alturas, no sé quién de los dos tiene más ganas de revancha.

Cuando ambos competían a menudo, ningún otro equipo de la liga existía

Fotografía por H. Amorós vía LVP

Se coló uno de los dinosaurios. De aquellos años en los que cobrar en metálico era algo más extraño que las victorias de Dragons E.C. en esta temporada, solo Giants se salvó de la matanza. Este cocodrilo que podría ser Vodafone Giants se regenera una y otra vez sin descanso y, aunque a nivel nacional sabe muy bien lo que es el dominio absoluto, sus experiencias internacionales como organización le hacen conocer perfectamente lo peligroso que es ser colista.

Dragons está último y no hay ninguna forma racional para defender los resultados deportivos. Pero sin nada que alcanzar más que una heroica inexplicable, los dragones podrían empezar a jugar mejor. Locura, ilusión, impotencia, llámalo como quieras, pero si ves la serie de hoy con cualquier otra perspectiva habrás perdido las ganas en los primeros cinco minutos.

Vodafone Giants busca precisamente eso: acabar en cinco minutos. Como en todas las series de los gigantes en lo que va de temporada contra equipos inferiores a priori, un mal inicio les ha costado demasiados puntos. Relativamente inestables, necesitan estabilidad. Dragons E.C. es la víctima perfecta.

Humillados pero no hundidos

Fotografía por H. Amorós vía LVP

Cuestión de reivindicación. Movistar Riders fue tachado de mala organización durante meses por su falta de resultados con presupuestos e instalaciones con los que otros solo podían soñar. Durante meses, se convirtió en la mofa que se convirtió meme, meme que poco a poco supieron aprovechar. Pero ahora, nadie parece tener dudas: el tiempo y el buen devenir todo lo cura.

Para eMonkeyz Club, la situación es semejante. Por demérito o no de otros, su posición es mejor que nunca. Siempre colista, criticado tanto dentro como fuera de la Grieta, a los monos se les ha puesto a caldo hasta fuera de temporada. Ello lleva a una situación en la que se pueden permitir empates y derrotas sin que nadie los mire mal.

Sin embargo, hay algo más allá. Los verdaderos trabajadores siempre trabajan, no solo cuando el contexto ayuda. No vale con predicar la palabra de vez en cuando. Hasta la fecha, los jinetes lo han hecho en toda la ocasión posible de esta temporada, pero podrían caer en cualquier momento. Los monos han presumido quizás más de lo que han hecho y por ello no tienen la posición privilegiada de sus rivales mañana, pero van quedando menos jornadas y a los críticos se les acaba el tiempo.

La ironía del destino

Fotografía por H. Amorós vía LVP

Cuando ASUS ROG Army comenzó su proyecto de League of Legends, todos pusieron la etiqueta muy estricta: equipo de «streamers». Por aquel entonces, todos los jugadores eran famosos por sus retransmisiones tanto en Twitch como en YouTube y muchos dudaban de sus posibilidades competitivas. Con una final en la primera edición y una victoria en la segunda, callaron la boca de varios críticos y se convirtió en una potencia nacional… condición que pierde a pasos agigantados.

A Penguins también lo ponían en bajas posiciones de la tabla, pero a su manera consiguieron revolucionar la clasificación. Un clasificatorio a Challenger Series conseguido, presencia entre los cuatro mejores en varias ocasiones, victorias contundentes contra rivales superiores… Penguins se ganó una fama muy interesante y única.

Pero ahora ambos se encuentran donde se esperaba por la comunidad en un principio. Por unas razones u otras, los dos conjuntos se sitúan en la sexta y séptima posición, aunque muy cerca de los tres siguientes. A pesar de sufrir muchos varapalos, intentan aportar soluciones. Por un lado, Pau «PochiPoom» Prada muestra una imagen más transparente y unida del grupo. Por otro, Penguins aplica cambios e intenta identificar a su aficionado con un supuesto orgullo español. Españoles contra centroeuropeos, vuelta al siglo XVII.