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Los momentos clave de la temporada de verano de la Superliga Orange 2018

Revive los sucesos encadenados que han definido meses de competición española

Fotografía por H. Amorós vía LVP

Con el fin de la fase regular, normalmente se suele hacer balance en base a la clasificación final pero no a los pasos previos. Es muy sencillo quedarse con el resultado pero no con el proceso y se suelen obviar los pequeños, o no tan pequeños, detalles que dieron lugar a la situación actual.

Además, para un lector a veces las temporadas son difíciles de recordar porque nadie hace un resumen global de lo sucedido. Se suceden crónicas y previas semanales, como la propia que se ha hecho en este medio y realizan otros como la misma Liga de Videojuegos Profesional, pero no se suele hacer retrospectiva sobre el transcurso entero de la edición competitiva.

A pesar de que todavía quedan los playoffs y solo dos partidos antes de la fase de eliminatorias, con algo de trascendencia, es un buen momento para alimentar la expectación con una pequeña dosis. Hoy, KIYF se juega paradójicamente su futuro inmediato contra Movistar Riders: si ganan, no se enfrentarán a ellos, pero si pierden tendrán una difícil posición que superar en semifinales contra los propios jinetes. Sin embargo, los ninjas no han llegado aquí de casualidad, aunque otros se crean que lo merecen más.

El humo de Dragons E.C. hace presencia

En la primera jornada, todos los ojos se centraban en los nuevos dragones. Una organización resurgida de sus cenizas que no, no era Rebirth Esports en versión ibérica. Una marca histórica en España que llevaba mucho tiempo de letargo sin hacer presencia. Además, lo hacía con los antiguos miembros de G2 Vodafone que habían sorprendido con un cuarto puesto en primavera.

Primer varapalo: Nicolás «Nixerino» Colocho no estaría para competir ese día… y aunque en su momento se pensaba que volvería más tarde, para el resto de la temporada. Aún así, la promoción había conseguido que pocos creyesen en un peor resultado que la temporada pasada y el elogio constante a jugadores como Toni «Sacre» Sabalić y Albu «Vrow» Bogdan daban motivos suficientes para creer en playoffs.

Primera jornada, primer golpe de realidad. Un KIYF, tachado otra vez de mediocre por la ignorancia de la comunidad hacia sus fichajes, ganaba su primer partido con una superioridad individual abrumadora. Las jornadas siguieron y, aunque los ninjas fueron un cúmulo de inestabilidades, los dragones no se recuperaron nunca. Hasta la quinta jornada no consiguieron ni un mísero empate y en la novena volvieron a repetir hazaña. Fracaso absoluto, con cambios que llegaron muy tarde.

La resurrección de la jungla

La posición de los dragones la había ocupado hasta ese momento eMonkeyz Club, un club muy criticado tanto por sus fichajes, como por sus resultados y falta de ambición. Esta temporada no parecía ser diferente, a pesar de los tres empates consecutivos contra equipos dispares como Penguins, MAD Lions y Vodafone Giants. Si hubiera sido otra organización habría motivos para creer que algo positivo habría salido de ahí.

Porque salió. Vaya que si salió. En la cuarta jornada con su victoria frente a ASUS ROG Army ya habían igualado la cantidad de puntos que consiguieron en toda la anterior. Además, el futuro ha querido que Dragons E.C. haya acabado en la misma posición que eMonkeyz Club en primavera (con 6 puntos) debido a la victoria de los monos en la última jornada.

Esta mejoría ha sido a golpes, eso sí. Los resultados al principio eran solo eso, números sobre el marcador del partido, pero con la llegada clave de Alejandro «Carbono» González y la entrada posterior de Daniel «Sertuss» Gamani el conjunto amarillo ha demostrado saber jugar mejor de lo que se esperaba de ellos. ¿Será suficiente a largo plazo? ¿Podrá la organización en el futuro meterse en semifinales? De momento, paciencia.

¡ABAJO ESPAÑA!

Fotografía por H. Amorós vía LVP

En la octava jornada, los pingüinos dieron por acabada su temporada. Suena muy duro escribir así algo que desde la organización defenderán a capa y espada, pero la realidad ha demostrado su veracidad. Desde hace ya casi un año entero, Penguins no es aquella escuadra que maravillaba con sus idas y venidas inesperadas.

Por ello, tomaron la decisión después de no conseguir sus metas de cambiar totalmente el proyecto. En su momento, Pablo «Marhoder» Menéndez insistió mucho en la dupla polaca, una que adquirieron ya para European Masters y a la que buscaron dar continuidad… pero no fue efectiva. Las victorias no llegaron y decidieron montar un quinteto completamente español, el único en la competición.

La llegada de Fernando «Nandisko» Peñalba y David «DahVys» Casco no ha demostrado ser sobre la Grieta del Invocador superior a sus predecesores ni tener el impulso motivacional suficiente para que el equipo pudiera luchar por los playoffs. Se quedaron lejos, muy lejos. De no ser por el desastre de ASUS ROG Army que se consolidó en las últimas jornadas, solo Dragons E.C. los hubiera separado del pozo. 

De mediocre a excelente en 21 días

Fotografía por H. Amorós vía LVP

KIYF ha sido la revelación para la mayoría de creadores de opinión de la región, pero realmente solo tres semanas han definido su proyecto. Entre la octava y la décima jornada el proyecto de los ninjas cambió drásticamente. Aunque todavía tienen que disputar un partido fundamental hoy mismo, el objetivo está cumplido: de los 20 puntos que han necesitado para ser cuartos, 9 han llegado en ese periodo.

Con anterioridad, KIYF era un equipo tremendamente inestable dentro del grupo de perseguidores formado por eMonkeyz Club, ASUS ROG Army y ellos mismos. Muchos hablaban de «una liga de tres» (Vodafone Giants, Movistar Riders y MAD Lions), con dos bloques muy definidos que se describían mejor bajo los estamentos del Antiguo Régimen que sobre las clases sociales que vinieron después. 

Después de esas tres victorias consecutivas contra Dragons, MAD Lions y Penguins, KIYF pasó a ser parte de una nueva clase media junto a leones y gigantes mientras Movistar Riders se afianzaba en el liderato. Luego vino la salida del entrenador y los recuerdos de otra época, pero al final pueden respirar tranquilos: la fábrica de talento ha funcionado. 

La estabilidad existe: se llama Movistar Riders

Fotografía por H. Amorós vía LVP

A pesar de cinco empates, los jinetes pueden estar orgullos de dejar atrás su oscilación del pasado. Siguen siendo imbatibles en fase regular, pero es que además ahora las victorias tienen mucha más presencia y el equipo es continuista en su proyecto. Se acabaron las pesadillas en forma de diez jugadores o la falta de coherencia en su juego. Movistar Riders es por fin un equipo, no solo una colección de jugadores. 

La entrada de Finn «Finn» Wiestål en la calle superior por ausencia de Gustav «Xyraz» Blomkvist en la novena jornada podría haber supuesto un cambio de rumbo o, al menos, la necesidad de una ligera adaptación. A pesar de su empate inicial contra los monos, Movistar Riders siguió su senda de la victoria y la entrada del sueco no afectó negativamente sobre el conjunto.

Barcelona y Bilbao dictaminarán si algunos problemas del pasado pueden volver a salir, pero en esta fase regular ha quedado claro que no debería ser así. Sí, jugadores como Jesper «Jeskla» Klarin o Jakub «Cinkrof» Rokicki no han estado a la altura en los momentos decisivos, pero la experiencia también forja al ganador. 

Fin de ciclo

Fotografía por H. Amorós vía LVP

Cuando ASUS ROG Army comenzó su andadura en League of Legends, inició una etapa de la que no esperaban grandes resultados pero sí un grupo cohesionado que optara a todo lo que pudiera. Tras una sorpresa al colarse en la final frente a G2 Vodafone en su primera edición, se alzó con el título nacional en la siguiente Final Cup de la ya extinta División de Honor.

Después de aquello y la salida de baluartes como Sergi «Lvsyan» Madrigal y Jorge «Cabildo» Sánchez, la organización empezó una época europeísta en la que se centró en el máximo talento abarcable en el extranjero, aunque no siempre con los fichajes más acertados pero sí jugadores de gran renombre. Apostó por Pau «PochiPoom» Prada después del primer fracaso en un proyecto enfocado al largo plazo.

La realidad es que ha sido un auténtico desastre. No solo no han conseguido sus objetivos este año, sino que además han quedado muy por debajo de las expectativas más pesimistas. La derrota contra KIYF hace dos semanas, un conjunto sin entrenador, acabó con cualquier aspiración competitiva y un mensaje muy claro: se vienen cambios.

El golpe en la mesa casi definitivo

Fotografía por H. Amorós vía LVP

Se podrían ver las caras otra vez en semifinales, pero los aficionados de la leonera ya van con miedo. En la décimo tercera jornada se vivió una declaración de intenciones sin precedentes: Vodafone Giants es un equipo superior a MAD Lions. Pero para entender la importancia de esa serie hay que ver la perspectiva de toda la temporada de ambos.

Vodafone Giants ha empatado y perdido en momentos extraños en los que se esperaba mucho más de ellos. Toda la temporada han vacilado con actuaciones mediocres o excelentes, sin término medio. Sin embargo, la victoria contra MAD Lions era el momento real de la temporada en el que tenían que llamar la atención para postularse como posible contendiente de Movistar Riders, a pesar de ser derrotados por los jinetes poco antes. Y vaya si lo hicieron.

De MAD Lions se podría escribir casi lo mismo que en el párrafo anterior pero con un final diferente. La diferencia es que esa excelencia solo se ve reflejada en un jugador, una pieza clave que ha mantenido el Titanic a flote todo el verano: Tim «Nemesis» Lipovšek. Al final pueden quedar hasta cuartos y no hay excusas que valgan, pero sí una derrota contra los gigantes en la que podían haber cambiado su rumbo. Borrón y cuenta nueva, a partir de ahora ya no hay más oportunidades.