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Llegó la hora

Mañana, 2 de septiembre de 2018, MAD Lions y Vodafone Giants se juegan el todo por el todo

Fotografía vía LVP

Me dijeron que la final anticipada ya había sido la de Movistar Riders contra MAD Lions. Me dijeron, que ya se había visto la mejor (o una de las mejores) series nacionales de la historia. Me dijeron, que MAD Lions había vuelto con toda la carne en el asador. Me dijeron, que Antonio «Werlyb» Casanovas se había vuelto Dios en cuanto acabó la fase regular y que los gigantes no tenían ninguna posibilidad.

También me dijeron, allá por enero, que muchos de los jugadores de Vodafone Giants no eran tan buenos. Me dijeron que podrían crecer, pero que otros se pondrían por delante. Me dijeron que, después de una inestable temporada, no serían candidatos al título. Me dijeron que el alocado estilo de juego de los gigantes no les daría ninguna victoria.

A un vasco le dijeron que el Bilbao Arena no se llenaría. Le dijeron que, tras lo visto en Murcia, el objetivo era demasiado ambicioso. Le dijeron que una final sin Gamergy no es una final. Le dijeron que el público del norte no respondería igual de bien que el murciano, madrileño o tinerfeño. Le dijeron que otras ciudades como Valencia, Sevilla o incluso Oviedo se lo merecían más. Le dijeron que Bilbao era una ciudad industrial y que no importaba en el mundo de los deportes electrónicos.

Yo no soy vasco, ni seguidor acérrimo de Vodafone Giants, ni de MAD Lions. Pero también me han dicho muchas cosas. Estoy cansado de que me lo cuenten. De llegar a una jornada y que me vendan una maravilla como una mediocridad y viceversa. Que si somos la mejor liga europea, que si tenemos la mejor infraestructura, que si nos envidian desde el otro lado de los pirineos…

Fotografía por H. Amorós vía LVP

Es la hora de demostrar que todo lo que se dice es verdad, o no. Mañana, a las 16:00 de un dos de septiembre de 2018, se juega el futuro de League of Legends en España. Se juega una final, por fin, tras muchas semanas de teorías alrededor de puntos, empates y desempates. Los equipos, con su sufrimiento en dos series de infarto que llegaron al quinto partido, ya han demostrado que son capaces de dar todo lo que puedan de sí. Y solo queda corresponder con una afición a la altura.

Que no te lo digan. Desde Miribilla hasta los estudios de la Liga de Videojuegos Profesional en Barcelona, desde el Movistar Esports Center de Madrid hasta los restos que han dejado los jugadores de Penguins en Ourense. La Superliga Orange recordó el pasado martes a su mejor época en rivalidades porque el League of Legends respondió sobre la Grieta del Invocador. Es la hora de que tú, aficionado casual que estás leyendo esta pieza, te alces para demostrar tu pasión por el League español.

Somos una escena de críticas. De buscar el error en el prójimo, de centrarnos en mejorar sin poner el ojo en el elogio. De darnos golpes sobre la mesa cada vez que alguien hace algo que se va de nuestro entendimiento. De decir “yo lo hubiera hecho mejor” o vociferar insultos a los proyectos que han salido mal. De castigar la innovación y los riesgos. De buscar otros culpables a nuestros propios problemas.

Pero este domingo tenemos que ser todo lo contrario. Una escena de pasión. De ignorar todo lo malo en beneficio de vivir una gran final exenta de problemas. De darnos cuenta de lo que han conseguido los dos equipos en toda la temporada a pesar de los altibajos. Pero también de Gustav “Xyraz” Blomkvist, el cual tendrá de seguro una rápida y exitosa recuperación. Esta final, en el canal oficial de Twitch de LVP, no solo la juegan Vodafone Giants y MAD Lions. La jugamos todos.