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La innovación hacia el talento

Cloud9 ha vuelto a hacer la épica y llega al Campeonato Mundial por el clasificatorio regional, pero en esta ocasión ha sido más sencillo

Fotografía por Tina Jo vía Riot Games

Al fondo de la mesa está tu otro tío, el que también llega tarde, pero este no ha perdido su esencia. Más experimentado y con mayor poder en la jerarquía familiar, tu tío por parte de padre se dedica a hacer menos bromas y más a dar consejos. Casado desde hace ya varios años, ha vivido de todo y siempre es agradable escucharle hablar.

Se reinventa con diferentes historias cada año. También con su excusa de por qué ha sido impuntual, pero al menos este es convincente. Además siempre trae regalos para el resto, para quedar bien con los niños pequeños. Este año, en concreto, su repertorio está lleno de objetos exóticos.

Para Cloud9, llegar al Campeonato Mundial ya es una tradición inexplicable. Desde que fuera el equipo dominador en Norteamérica ha llovido casi un diluvio universal, pero la organización sigue siendo capaz de colarse mediante el clasificatorio regional. En esta ocasión solo ha necesitado un mejor de cinco para evitar la clasificación de su rival de siempre: Team SoloMid.

De la veteranía a la juventud

Fotografía por Tina Jo vía Riot Games

Cloud9 es una de las organizaciones más emblemáticas de la historia de League of Legends. Incluso en la pasada final de la LCS EU en Vistalegre, mientras preguntaba de qué equipos eran varios asistentes, algunos llegaron a decir la escuadra norteamericana. Sus cánticos no son tan populares en otros lados del planeta, pero eso no quita que dejen de ser reconocibles.

La época dorada de Cloud9 acabó en 2014, última ocasión en la que se llevaron el máximo título continental, pero en 2015 el grupo formado por An «Balls» Le, William «Meteos» Hartman, Hai «Hai» Du Lam, Zachary «Sneaky» Scuderi y Daerek «LemonNation» Hart seguía compitiendo. De aquel grupo de jugadores que ascendieron bajo el nombre de Quantic Gaming ya solo queda el tirador.

Pero la división fue gradual, no de golpe. Meteos sería el primero en salir en verano de 2015, a mitad de temporada, lo que forzaría a Hai a ocupar la jungla. La entrada era un joven prometedor danés del que hablaban maravillas en Europa, Nicolaj «Incarnati0n» Jensen. Por su apellido se le conoce en la actualidad, pero el europeo fue en su momento un quebradero de cabeza tanto para sus rivales en clasificatoria como para Riot Games.

Fotografía por Tina Jo vía Riot Games

Meteos volvería por unos meses de verano, pero realmente el golpe de efecto ya estaba dado y en ese momento también saldrían Balls y LemonNation por Jung «Impact» Eon-yeong y Andy «Smoothie» Ta respectivamente. Poco a poco, Jensen y Sneaky iban cogiendo más galones en la plantilla y se mantuvieron como el principal eje del conjunto. 

Con la apuesta por Juan Arturo «Contractz» García, Eric «Licorice» Ritchie y Robert «Blaber» Huang Cloud9 ha demostrado que la tendencia ha cambiado: nadie es sagrado y el talento joven está en búsqueda constante. La organización se ha querido desquitar de esa necesidad por los clásicos por algo más tangible: potenciar su academia y fomentar el poco talento que existe en Norteamérica.

Este año ha sido la consumación de este hecho. La autoridad del entrenador jefe Bok «Reapered» Han-gyu saltó a la palestra cuando de repente, al principio de la temporada de verano de la LCS NA 2018, Jensen, Sneaky y Smoothie no partían como titulares. Fue un golpe de efecto: a pesar del mal comienzo, la vuelta de los clásicos supuso el renacer como equipo. En Cloud9 nadie es intocable. 

Dos estilos pero los mismos defectos

Fotografía por Tina Jo vía Riot Games

En una temporada llena de cambios, las preubas han sido constantes. La organización ha intentado diferentes quintetos, algunos con más éxito que otros, pero al final hay dos combinaciones muy marcadas que le permitieron remontar ante Team SoloMid en la fase de «playoffs» y colarse en la final frente a Team Liquid: los duos de jungla.

El Cloud9 de Dennis «Svenskeren» Johnsen y Greyson «Goldenglue» Gilmer está más orientado a invadir la jungla rival y controlar el tempo de la partida. El danés tiene más recursos y se centra en hacerse fuerte para poder ser una amenaza más en compases tardíos. El rol del resto del equipo cambia, pues su fase de líneas ha de ser más autosuficiente con las garantías de que las batallas grupales serán mejores.

Sin embargo, cuando Jensen y Blaber juegan, todo gira en torno a las escaramuzas y cazadas. Al medio se le ha tenido que bloquear Zilean por la utilidad que otorga al equipo en estas instancias y Blaber es un auténtico maestro a la hora de usar a Camille como iniciadora. Nocturne también es un campeón con el que encaja en esta estrategia.

Fotografía por Tina Jo vía Riot Games

Esto no quita que haya errores en ambos casos. La calle inferior es muy débil y solo sale airosa cuando Reapered saca algo extraño como Quinn o Twitch. Con la rata más famosa Sneaky lo hizo realmente bien en su propia calle (a pesar de lo extraño de la selección), pero en cuanto se acerca el minuto 25, que nadie lo de por vivo. De su posicionamiento no sale nada bueno. 

Cloud9 es un equipo bastante mediocre a la hora de realizar batallas grupales, dentro de su contexto. Tanto Team SoloMid como Team Liquid sacaron muchas ventajas de las luchas cinco contra cinco y la manera que tuvo Cloud9 de ganar a TSM fue aprovechándose de los errores constantes y despistes de su rival. El bicampeón es experto en penalizar fallos de concentración de equipos inferiores a priori. 

Este Campeonato Mundial transmite la incógnita de si podrán jugar con dos o un suplente, lo cual por primera vez penaliza realmente a un conjunto occidental. Aun así, Svenskeren es más influyente que Goldenglue en el cambio de estrategia, por lo que esta debería ser la selección natural. El margen para la innovación, no obstante, será más pequeño.

El mejor talento norteamericano en los últimos tres años

Fotografía por Tina Jo vía Riot Games

En una región con falta de talento local y que ha importado a Kim «Ssumday» Chan-ho, Lee «Flame» Ho-jong y Jung «Impact» Eon-yong, un norteamericano se ha conseguido colar entre los mejores de su posición. Licorice es la auténtica pieza exclusiva en este Cloud9, el único jugador de la plantilla que no ha sido cambiado ni una sola vez en todo el año.

Licorice es capaz de que Cloud9 gane partidas sin línea frontal. Un error básico en conceptos de estrategia se solventa solo porque Eric aleja a los rivales a la perfección maneje a Aatrox o tenga a Gangplank. Su última selección, Hecarim, es perfecta para este acometido. Además, Cloud9 podría usarla como flexible en el futuro, puesto que Blaber ya la ha jugado.

Por si fuera poco, su Ornn no tiene nada que envidiar a otros tanques del Campeonato Mundial. En Occidente ya es bien conocido por su habilidad individual, pero este Campeonato Mundial será su primera oportunidad para mostrarse internacionalmente. Toda la escena amateur americana tiene su ambición puesta en el joven top.

La fase previa, un trámite peligroso

Fotografía por Tina Jo vía Riot Games

Cloud9 ha demostrado en los últimos Campeonatos Mundiales que es de las pocas apuestas interesantes de Norteamérica. La famosa segunda semana de NA también se aplica al equipo de la nube azul, pero al menos este hace bien su trabajo antes y consigue pasar de grupos. Tendrá que hacerlo desde la fase previa una vez más, pero no debería ser complicado.

Además, por estilo de juego tiene todas las papeletas para no tener problemas. Cloud9 sabe penalizar errores del rival y las escuadras de las regiones minoritarias cometerán muchos. Su estilo diverso tampoco será fácil de estudiar, aunque la bajada de nivel global de Norteamérica este año en cuanto a macrojuego preocupa. 

Mientras que Edward Gaming o G2 Esports han llegado sin haber realizado un buen final de temporada, Cloud9 es todo lo contrario. Sí, todo en el contexto de sus regiones y no es ningún medidor de nivel competitivo cuando se enfrenten entre ellos, pero asegura más solvencia frente a rivales de peor nivel. Aun así, la confianza es su peor enemigo. 

Gracias a DyrenTeshrak por su colaboración a la hora de realizar esta pieza.