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En el polo opuesto de la excelencia existen también sorpresas

DetonatioN FocusMe vuelve a una competición internacional tras superar a su eterno rival de forma indirecta

Fotografía vía Riot Games

En la familia, nadie presta atención al niño problemático. Desde que nació siempre ha dado más desgracias que alegrías y sus notas en el colegio no acompañan. Con suerte, aprueba educación física y religión, la primera porque no es del todo torpe tampoco y la segunda porque si no la apruebas no tienes ni fe.

En el fondo, quizás nadie se ha parado a pensar en por qué se comporta así. Le han mandado a múltiples psicólogos pero ninguno es capaz de entenderle. Solo le apasiona jugar a videojuegos, porque le permite olvidarse de los problemas cotidianos y disfrutar en un mundo de fantasía. Los padres lo ven como algo «a solucionar» y, por ello, en la cena se le deja en una esquina para que dé la menor cantidad de quebraderos de cabeza.

Hablar de que Japón es un problema para Riot Games es quizás demasiado exagerado, pero sí que es cierto que desde la fundación del servidor ya han pasado demasiados años y la región no ha mejorado en absoluto deportivamente. Desde la comunidad internacional es ignorada y nadie se para a mirar la competición en profundidad. Sin embargo, si solo se dedicase un poco de tiempo con curiosidad ingenua, se podría ver una escena apasionante y única, un auténtico oasis en un metajuego cada vez más global.

Ya va siendo hora

Fotografía vía Riot Games

15 de marzo de 2016. Por fin, la última región del mundo en recibir un servidor de League of Legends podía empezar a potenciar su comunidad nacional. Japón, uno de los países con mayor cultura videojueguil, comenzaría a generar una base de jugadores sólida sin depender de otras escenas como la coreana o la china.

No obstante, este hecho no marcó el comienzo de la competición japonesa. Desde incluso 2013 muchos jugadores japoneses que luchaban por destacar en otros servidores (generalmente el coreano) empezaron a formar asociaciones y conjuntos para organizar ligas y torneos separados. Aunque en 2014 se originó la primera edición de la League of Legends Japan League (LJL), ya existía un torneo prestigioso en la JCG Premier League con anterioridad.

Poco a poco fueron saliendo conjuntos, pero dos marcaron la estela del resto: (DetonatioN) FocusMe y (Ozone) Rampage. Los paréntesis son intencionados, pues ambas organizaciones al principio no estaban protegidas bajo ninguna marca. La segunda, en la actualidad, se ha acabado renombrando como PENTAGRAM y fue la que compitió en el Mid-Season Invitational de 2018.

Fotografía vía Riot Games

Como es lógico pensar, el talento nacional es escaso. Tan ausente que DetonatioN FocusMe posee todavía dos de los jugadores que fundaron el conjunto allá por 2013, un hito inédito en el sector puesto que pocos jugadores en todo el globo pueden presumir de lo mismo. Kyohei «Ceros» Yoshida (medio) y Yuta «Yutapon» Sugiura (tirador, pero también en muchas instancias top) son los emblemas personificados de este conjunto desde hace ya más de cinco años.

Aunque el conjunto tiene en su haber cuatro títulos de liga (dos pertenecen a las Grand Finals que combinaban invierno con verano antes de 2016) y otros tantos subcampeonatos, en torneos internacionales han sido la vergüenza de todo el mundo competitivo. Japón es, sin duda, la región con el peor registro histórico y seguirá siéndolo si nada cambia.

A pesar de tener coreanos en sus plantillas, muchas escuadras han perecido en el intento. DetonatioN FocusMe llega a este mundial tras vengarse de PENTAGRAM tras lo sucedido en primavera, sin necesidad si quiera de encontrar a su eterno rival en la final. Un buen Unsold Stuff Gaming ha pegado la campanada en la LJL y ese tipo de competencia es quizás la que necesita el país. Ya son cuatro años de competición estable, dos con el servidor activo, pero Japón sigue necesitando un buen resultado internacional que avale el esfuerzo realizado. 

No te esperes absolutamente nada

Fotografía vía Riot Games

¿Acostumbrado a ver tanques en todas las partidas competitivas? ¿Te cansa que Orianna siga siendo un activo interesante año tras año? ¿Crees que no es bueno que hayan vuelto los mismos tiradores de siempre? No te preocupes: Japón es la respuesta. DetonatioN FocusMe no es un buen equipo, pero nadie puede negar que es interesante hasta límites insospechados.

Para empezar, por los campeones. En algunos jugadores del globo hay selecciones exclusivas que los distinguen del resto, pero normalmente estas tienen una muestra muy pequeña de partidas y solo salen a la luz como estrategias distintivas. Para Ceros, el pan de cada día es jugar Heimerdinger y Ziggs como si no hubiera un mañana. El medio es amante de los campeones que tienen daño a distancia sin extrema movilidad, como también se puede ver en su Karma y Vel’Koz.

Los magos en la calle inferior han beneficiado mucho a Yutapon, jugador que ya no puede sacarlos tanto a pasear. Karthus, Mordekaiser, Ryze, Rumble y Vladimir es la lista de campeones de un tirador, sí, no de un medio. Estas tácticas extrañas le han dado partidas al líder japonés, las cuales esconden un nivel de habilidad… cuestionable.

Fotografía vía Riot Games

Porque sí, nadie lo va a negar. DetonatioN FocusMe es el peor equipo que llega a este Campeonato Mundial. Los titulares sufrirán bastante contra los mejores de otras regiones y tampoco tienen estrategias sólidas para compensarlo. En su región ganan mucho por su rapidez para tomar el Baron Nashor, aunque en múltiples ocasiones lo acaban incluso cuando el rival puede tomarlo.

Los dragones todavía no han llegado a Japón, a juzgar por las pocas veces que los adquieren. Las batallas grupales son esperpénticas y muchas veces se deciden por el conjunto que esté más rápido a la hora de tomar decisiones, aunque puedan ser equívocas. DetonatioN FocusMe también asigna recursos muchas veces de forma errónea, con el jungla olvidado en esas tareas.

Calma, también hay aspectos positivos. Moon «Steal» Geon-yeong y Han «viviD» Gi-Hun, los dos jugadores coreanos, mantienen parte de la herencia de su país de origen en la forma con la que controlan la visión. Tanto antes de un objetivo como después tras una ventaja, el mapa no suele estar vacío de guardianes de visión. Además, es necesario admitir que el Tahm Kench de viviD es muy bueno y la Morgana no se queda muy atrás: el ex de SBENU Sonicboom algo retiene.

Hay esperanza en la calle superior

Fotografía vía Riot Games

Aunque en general el nivel sea bajo, en DetonatioN FocusMe hay un jugador que destaca y que podría ser una buena baza en este Campeonato Mundial. Shunsuke «Evi» Murase, ex Rampage en 2017, es un extraño top con un estilo impropio de la posición en los últimos tiempos, pero que sí fue más habitual en el pasado.

Evi es capaz de sacar asesinatos contra rivales iguales o inferiores, pero lo que destaca de él es su forma de moverse por el mapa en cuanto empuja la oleada. Una forma de jugar más propia de los medios, el miembro de DetonatioN FocusMe busca tanto con Camille (su selección más fuerte) como con Gnar intentar presionar la calle central y sacar más ventaja de la que todavía lleva.

El top japonés tendrá la difícil tarea de, primero, sacar ventaja frente a los mejores del mundo. Pero si Steal apoya desde la jungla y este consigue ponerse un poco por delante, DetonatioN FocusMe podría tener una condición de victoria mediante el efecto bola de nieve. Si en algo hay que creer en este equipo, es en eso. 

Un año más o uno menos

Fotografía vía Riot Games

Japón necesita de una maldita vez algo más que perder todas las partidas trascendentes en una fase de grupos. Le ha tocado rivales difíciles, pero KaBuM! e-Sports no es el equipo más sólido del mundo. La tarea es muy complicada, pero no sería la primera vez que los brasileños se confían y van con aires de superioridad.

De no conseguir al menos una victoria, lo suficiente si Cloud9 hace su papel y consigue las cuatro, DetonatioN FocusMe no habrá lograr el objetivo de poner a Japón en el mapa. Otro año más con la región en el olvido, otro año más siendo protagonista en la mayoría de los chistes sobre el mal nivel de sus conjuntos.

Pero, a la vez, también hay que verlo con perspectiva: la LJL es una competición divertidísima y no todo en el deporte es la victoria. Mejorar humildemente es posible y un progreso en el nivel de juego también podría ser una luz al final del tunel. DetonatioN FocusMe llega a su país vecino con ganas de, por lo menos, no dejar al país nipón como el gran ignorado un año más.