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El futuro de Taiwán

MAD Team es, junto con el conjunto vietnamita, el equipo más desconocido de toda la fase de grupos del Campeonato Mundial

Fotografía vía Garena

Cuando no conoces a alguien absoluto que está sentado en una mesa familiar, normalmente la respuesta natural es la repulsión o la curiosidad negativa. Aunque no sepas nada sobre esa persona, cualquier pequeño acto de soberbia o cinismo se convierte en un prejuicio que solo se soluciona con el diálogo. En general, es más probable que tengas una imagen negativa de una persona antes de saber algo sobre ella.

Con los primos lejanos, esto suele suceder por ignorancia. Esa desconfianza inicial se rompe en el momento en el que se establece una conversación y se encuentran patrones en común. Aunque sean pocos, tener un vínculo con una persona fomenta el acercamiento y hace desaparecer pequeños racismos que pueda haber. Solo las personas más empáticas saben romper esa barrera del rechazo original sin tener contacto.

Ante la ignorancia, información en la cara. MAD Team es el segundo equipo de Taiwán y, tanto por no saber absolutamente nada sobre ellos como por la presencia de un líder sobresaliente como Flash Wolves, a la escuadra se le está tratando con cero respeto. Sus jugadores son totales desconocidos y en primavera no llamaron la atención. Por lo tanto, establezcamos ese primer contacto. 

Cuentos que se van olvidando

Fotografía vía Garena

El sistema de franquicias que se está popularizando en todo el sistema competitivo de League of Legends también tiene aspectos negativos. Uno de ellos, desde el punto de vista deportivo, es la desaparición del ascenso y descenso. Las historias de superación que surgen de esos momentos son imposibles de reemplazar y se perderán para siempre.

Todo el mundo recuerda a Unicorns of Love, Origen (por partida doble) o Cloud9 en su día, pero también se ha olvidado de SK Gaming, Team Vulcun o Star Horn Royal Club (a no ser que hayas leído el último artículo). No hace falta irse a la memoria para vivir una situación como aquella, solo haber sido un aficionado de Taiwán en el último año.

El segundo equipo de ahq e-Sports Club llegó a la League Masters Series en primavera de 2018 después de derrotar a Fireball y Machi Academy unos meses antes, aunque tras sufrir contra Wayi Spider. Los por aquel entonces conocidos como ahq Fighters fueron comprados por los nuevos MAD Team, al igual que Wayi Spider pasó a ser Team Afro.

Fotografía vía Garena

Desde su rival en el torneo de promoción, Wayi Spider, llegó la calle inferior. Huang «Breeze» Chien-Yuan y Ko «K» Kai-Sheng tardaron muy poco en acostumbrarse a ser el tirador y el apoyo titular respectivamente y en poco tiempo se convirtieron en dos garantías para el equipo. En su primera temporada en la LMS, la antigua academia de ahq e-Sports Club ya había superado en rendimiento al primer equipo.

Aun así, por nombre era normal pensar que este resultado había sido la suerte del novato. G-Rex y J Team son dos conjuntos con jugadores más consolidados y este grupo de jóvenes no debería poder competir con ellos en experiencia y estabilidad. Sin embargo, en verano tanto Wu «Liang» Liang-Te (top) como Hsiao «Kongyue» Jen-Tso disfrutaron de más partidos y el equipo progresó mucho en un metajuego adverso.

Ese constante crecimiento ha llevado a un equipo con un potencial altísimo a ser el principal rival de Flash Wolves en muy poco tiempo, un enemigo que parece inalcanzable por ahora. Pero también era complicado pensar que un grupo de cinco jóvenes recién ascendidos y otros dos que habían salvado sus carrera pudieran acabar el año como segundos. El futuro parece brillante. 

Luchar, pero con cabeza

Fotografía vía Garena

MAD Team es un equipo que no cuenta con jugadores determinantes o desequilibrantes, pero sí con una forma de jugar superior a muchos competidores por su coherencia. No plantea estrategias extrañas que no sabe ejecutar, sino que todo gira en torno a las batallas grupales y escaramuzas en cualquier momento de la partida.

Para ello, sobre todo diseña un plan previo para que el resultado sea el mejor posible. Otros conjuntos son maestros en saber qué decisión tomar después de ganar una batalla campal, para MAD Team la clave está en preparar el terreno tanto con visión como con control de zona para que el enemigo no tenga ninguna posibilidad de superarlo.

Todo esto no quita que no tengan jugadores interesantes. Breeze ha demostrado ser extremadamente habilidoso con Ezreal y un uso de la definitiva que recuerda a otros tiempos en el que el campeón era más global que local. K, el apoyo, tiene un Tahm Kench excepcional que usa en contextos tanto agresivos como defensivos.

Fotografía vía Garena

No obstante, su principal talón de aquiles son los flancos, algo muy habitual en equipos que tienen buen control de las batallas grupales a nivel estructural. Flash Wolves pasó por encima de MAD Team en la final de la LMs siempre tras utilizar una estrategia de «sandwich»: un tanque y otra herramienta autosuficiente atacan los laterales de la organización rival para romper su táctica.

Otro problema de que no haya ningún jugador desequilibrante es que, aunque no sean malos jugadores, no van a generar ventajas individuales de las que sacar provecho en una instancia internacional. Esto no debería ser una causa de su derrota (no son denegables en fase de líneas), pero tampoco les da la polivalencia suficiente como para sacar partidas adelante que se antojan complicadas.

El único factor en el que se han mostrado fuertes al respecto los miembros de MAD Team es en la sinergia entre Kongyue y el medio Chen «Uniboy» Chang-Chu. El jugador de la calle central es extravagante pero Kongyue lo apoya y a veces sacan buenas jugadas gracias a usar la prioridad de medio de forma inteligente. Ninguno de los dos es fuerte por separado, pero como dúo hacen trizas a contrincantes indecisos.

El grupo es la estrella

Fotografía vía Garena

Es extremadamente difícil escoger una estrella en este equipo. MAD Team depende mucho de las acciones colectivas y todos los jugadores han tenido momentos de excelencia. El Gragas de Kongyue ha sido un problema para sus rivales recientemente, el Ezreal de Breeze es espectacular y la Zoe o el Swain de Uniboy son imparables.

Ante esta situación y con constancia de que MAD Team juega mucho alrededor de las batallas grupales y la visión, se ha decidido destacar al apoyo, K. K es un jugador muy notable en iniciaciones y su selección de campeones lo demuestra. Aunque Tahm Kench es el líder aventajado, Rakan, Shen o Braum también son amenazas realistas.

A su vez este tipo de campeones tienen la movilidad suficiente para poder denegar y colocar guardianes de visión que tanto necesita el equipo. Aunque las iniciaciones las realizan Liang o Kongyue también, sin esta jerarquía no habría tanto éxito con ellas. En un equipo que se podría definir como agresivo, el control que aporta el apoyo es más importante de lo que parece. 

Sin exigencias llegan las posibles sorpresas

Fotografía vía Garena

MAD Team es un conjunto al que se le queda muy lejos ser candidato a hacer algo grande. Recién ascendido este año desde una categoría inferior y con un crecimiento interesante, sigue siendo un conjunto que no posee las herramientas ni estratégicas ni mecánicas como para superar a futuros campeones del mundo.

No obstante, tampoco ha de ser ignorado. En un grupo con Team Liquid y KT Rolster, la segunda plaza no es impensable. Se está infravalorando a la organización taiwanesa por su inexperiencia y falta de conocimiento, pero su estilo se debería adaptar muy bien contra conjuntos americanos al ser dominador en los mismos aspectos que ellos practican. La preparación en las semanas previas puede ser fundamental. 

Además, tampoco se les exige mucho. Sigue siendo un grupo de jugadores en crecimiento que pueden marcar una renovación generacional en Taiwán ahora que ahq e-Sports Club ha caído y se busca un rival digno a Flash Wolves. Cuidado con los chicos de la isla conocida como Formosa por antiguos colonizadores portugueses, porque no son un regalo para nadie.