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Con prisa y sin pausa

Ascension Gaming es el mejor representante que el Sudeste Asiático puede mandar, pero aun así tendrá muy complicado realizar un buen papel

Fotografía por Michal Konkol vía Riot Games

Ayer se presentaba al familiar que se había mudado a las Américas, pero muchos gallegos también acabaron en el centro de Europa en la década de los cincuenta y de los sesenta en busca de un futuro mejor. Con estos el contacto es mucho más complicado y en ocasiones incluso se pierde al completo debido a la barrera del idioma y, en el pasado, de las comunicaciones.

Pero aun así el apellido se mantiene. En Galicia, el apellido también pone nombre a la casa dentro de una aldea y muchas veces compañeros de familia se los conoce como uno de los Bouza, Veiga o Castro sin realmente tener dicho apellido. Por eso, encontrarte con un desconocido que se reconozco a sí mismo por ser «da casa dos Bouza» en mitad de Alemania puede ser algo más que un completo desconocido.

Algo parecido pensarán los miembros de Gambit Gaming en este Campeonato Mundial cuando se vean en persona con Valentin «Niksar» Zimakov. El tirador de Ascension Gaming es una anomalía de la región que hace un año escaso se dividió de Vietnam. El ruso ahora se encuentra con un reto mayor del que pudiera disputar en Rusia: dar la sorpresa internacionalmente con una organización tailandesa.

Una secesión demasiado dañina

Fotografía por Michal Konkol vía Riot Games

Cuando Vietnam se dividió del resto del Sudeste Asiático, el legado del país más potente en la región pasó a Tailandia. Bangkok Titans es un nombre que suena a los que llevan ya años pendientes del League of Legends internacional, aunque no tuvieran el impacto obvio que realizó GIGABYTE Marines en el pasado Campeonato Mundial.

La organización favorita para comandar este lado del mundo era Ascension Gaming. Aunque internacionalmente no era conocida, en Tailandia ya había conseguido buenos resultados y era la única detrás de los propios marines y Young Generation que representaban a Vietnam. Aun así, los resultados demostraron que todavía estaban muy lejos.

La razón principal residía en Juckkirsts «Lloyd» Kongubon y Nuttapong «G4» Menkasikan. Los dos jugadores de Ascension Gaming ya habían jugado en el pasado para Bangkok Titans y tenían tanto experiencia como nivel como para dar el salto adelante necesario. Acompañados por Atit «Rockky» Phaomuang, Warich «Rich» Kittiwattanawong y Sanpett «InTreso» Marat, el objetivo no debía ser muy complicado

Fotografía por Michal Konkol vía Riot Games

En primavera, Ascension Gaming superó a su competencia y llegó al Mid-Season Invitational. Sin embargo, su pobre actuación dejó por los suelos a la región en cuanto a prestigio. Últimos con Kaos Latin Gamers en su propio grupo, SEA se adjudicó un sitio entre las peores divisiones competitivas de League of Legends, un castigo que ha dejado una espina clavada.

Este verano, el veterano Lloyd ha cambiado a la jungla y el ruso Niksar ha llegado a la organización. No es la primera vez que un extranjero compite para Ascension Gaming, puesto que en 2017 ya jugó Park «Jisu» Jin-cheol en la calle superior, pero sí es la primera vez que lo hace un occidental. El cambio ha favorecido al quinteto, con un Lloyd renovado y muy diferente al antiguo tirador.

El título conseguido hace ya más de un mes (el pasado 19 de agosto) frente a MEGA ha sido una consecuencia de un dominio absoluto en la región. Ascension Gaming es sin duda el mejor conjunto que Tailandia y todo el Sudeste Asiático puede mandar. Su competición ha sido muy breve (comenzó a finales de julio y acabó a principios de agosto) pero también intensa. Un formato que, irónicamente, se asemeja más al Campeonato Mundial con respecto a otras ligas.

Llámalo suicidio si quieres

Fotografía por Michal Konkol vía Riot Games

El estilo de Ascension Gaming es plano, sencillo y lineal. Pero eso no lo hace menos efectivo en su propios dominios. El equipo es una ametralladora constante de agresividad, con intentos proactivos en todas las zonas del mapa y en cualquier minuto. No hay descanso para el equipo que se enfrente a los tailandeses.

Esta agresividad se moldea alrededor de unas calles muy autosuficientes y un jungla que invade en cualquier instante. En el Sudeste Asiático hay pocos jugadores mejores que este quinteto y eso hace que no les penalice mucho el exceso de agresividad. Aun así, en la segunda y tercera partida de las semifinales contra Kuala Lumpur Hunters, Ascension Gaming no frenó el acelerador e incluso llegó a perder un encuentro por ponerse todo el rato en riesgo constante.

Un estilo que podrá ser fatídico para ellos en el Campeonato Mundial. Si no se amoldan al nivel de su competencia tendrán serios problemas a la hora de frenar la bola de nieve del rival. Con los grupos ya publicados, sus rivales no podían ser más complicados: G2 Esports y SuperMassive eSports. Ambos tienen jugadores más habilidosos y podrían sacar mucha ventaja de este factor.

Fotografía por Michal Konkol vía Riot Games

Varios ejemplos de esta forma de jugar son los dos contra uno en la calle superior para asesinar al top rival debajo de torre o la Camille y el Nocturne de Lloyd que aprieta el botón de la definitiva en cualquier momento que no lo tenga en enfriamiento. En alguna ocasión Ascension Gaming utiliza el empuje dividido (especialmente 1-3-1) para finalizar sus partidas como la muestra más elaborada de estrategia que posee, pero para ello tiene que ir primero por delante.

En torneos locales, para remontar partidas adversas los que han saltado a la luz han sido G4 y Rockky. No se debe infravalorar la capacidad mecánica de ambos jugadores, puesto que en situaciones importantes de batallas grupales pueden estar muy acertados y dar la vuelta a una contienda. Aun así, la calle inferior no suele acompañar.

Por último, es necesario señalar la necesidad constante de Ascension Gaming de tomar el Baron Nashor en cualquier momento. Por delante y también por detrás, el conjunto tailandés ama el objetivo neutral y muchas veces fuerza la aleatoridad de que el rival se lo pueda robar, simplemente porque se sienten muy confiados en la ejecución. Contra un rival inferior esto no debería ser necesario, pero en el Campeonato Mundial contra enemigos a priori superiores puede llegar a ser hasta un punto positivo.

Un caza en un mar de infantería

Fotografía por Michal Konkol vía Riot Games

Lloyd es el líder sin lugar a dudas para Ascension Gaming, pero la estrella está en la calle superior. Rockky ha tenido uno de los ascensos en la escala profesional más interesantes de Tailandia y en gran parte se debe a ser el mejor jugador con diferencia de su posición dentro de la región. 

Como ya es habitual con varios jugadores de regiones minoritarias, los tanques son casi inexistentes, pero en el caso de Lloyd ya ha demostrado que puede jugarlos. Tiene un registro muy amplio: desde un Kennen que puede ser de daño físico o mágico hasta un Tahm Kench abusivo con rotaciones o una Camille que pueden combinar con la jungla.

Pero lo que hace a Rockky especial es que siempre tiene presión de línea. En el Campeonato Mundial tendrá la difícil tarea de replicar esta forma de jugar frente a jugadores mucho mejores, porque para Ascension Gaming es un pilar fundamental. En el pasado Mid-Season Invitational perdió todas las partidas que jugó con tanques pero ganó las dos de Camille: la lección ha de estar bien aprendida.

Misión imposible

Fotografía por Michal Konkol vía Riot Games

No se puede esperar nada excelente de Ascension Gaming. En un grupo extremadamente complicado con los turcos como potencial sorpresa una vez más frente a otros conjuntos más potentes, los tailandeses deberían intentar alguna que otra estrategia clave que les pueda dar una o dos partidas.

El pasado Rift Rivals llegó en un momento fatídico sin torneos mayores para ellos, pero aun así solo ser capaz de ganar una partida a Pentagram y no plantar cara a ninguno de los australianos es demasiado decepcionante. SEA es ahora mismo una de las regiones del mundo con menor nivel y Ascension Gaming, como su representante, no debería llegar lejos.

Aun así, solo hace un año desde que se dividió Vietnam y es totalmente comprensible. Si dejan una buena imagen en este Campeonato Mundial podrían sembrar la semilla de la esperanza para futuras actuaciones. Lo bueno de ir sin presión para un conjunto asiático es que su estilo agresivo y arriesgado podría salir mejor de lo que se espera.